En el partido que abría la jornada, ya con solo saber el nombre de las selecciones que lo iban a disputar ya se imaginaba uno la siesta que se iba a echar a costa del encuentro, Argelia-Eslovenia a parte del exotismo del encuentro en si, no dejó nada más que el error del guardameta Chaouchi que sigue recordando la importancia del guardameta dentro de un equipo y que decantó el partido a favor de los eslovenos tras dicho fallo a tiro de Koren. Resultado que deja a Eslovenia muy cerca de octavos y que la perfila como perita en dulce para emparejamientos futuros.
En el siguiente encuentro que parecía mas atractivo no dejo sino mas sopor para seguir con la siesta, el Serbia - Ghana no cumplió con lo esperado en el juego de palabras y perdió por un tontísimo penalti que deja muy difícil a los serbios la clasificación para la siguiente ronda. Dejó mas de lo mismo de lo que llevamos de mundial, demasiados fallos de cara a puerta y fallos estúpidos que te hacen perder el partido que a este nivel de fútbol no se pueden permitir.
Y en el último encuentro que esperaba como colmo de mi aburrimiento, voy y me encuentro con la gratísima sorpresa de Alemania, es cierto que a Alemania nunca hay que descartarla en nada que participe, ya que por poco que tenga siempre es capaz de plantarse en la final. Pero no era esa Alemania que nos tiene acostumbrada al juego directo y duro, nada de eso, fútbol de calidad con mucho toque y jugando el balón raso desde atrás, sin un mal pelotazo y con varios jugadores creando que son grandes jugones, uno de ellos como ya a hecho referencia mi amigo Wilow en un post anterior es Ozil, que con su juventud y ganas y juntándose con jugadores de la calidad de Schweinsteiger, Podolski y Muller pueden dar mucha alegría en el mundial, porque a parte de ese buen juego han demostrado capacidad de llegada y gol, un 10 para la selección bávara que esperemos siga así durante el campeonato.
El juego a la española que ha desplegado Alemania me ha encantado y sólo espero que nuestra selección junte esas ganas de jugar bonito con el oficio y las ganas de los alemanes que si se junta con el factor suerte nos podríamos traer la copa para casa.




